Short TaleTomaccos

Short Tale

A long long time ago, in South kingdoms,
the most precious queen gave birth to the most precious boy.
He was born in a propitious day by the stars, as the priests announced,
he didn’t cry when coming out of his mother’s belly.
He was healthy, strong and handsome, just like her.
He slept very peacefully in the queen’s arms while she was telling the midwife:

This is my son, my treasure,
The perfect prince for his kingdom
I don’t want any harm for him

I don’t want tears hurting his face
Neither hunger coming to him ever
The cold night shouldn’t make him shiver,
Neither the hot desert should make him cry.

Any disease should graze his body,
And any love should break his heart.
Let nobody ever hurts him
And let his death be without any pain.

When the night fell, the prince suddenly was found dead.
The queen sobbing would never stop.
The midwife caressed the poor mother, trying to comfort her:
My dear lady, don’t cry -the salve said.
The gods have blessed you, your son is where you wanted.

Cuento Corto

Hace mucho, mucho tiempo, en los reinos del sur, la más preciosa reina tuvo al más precioso hijo.
Nació en un día propicio por los astros, según anunciaban los sacerdotes,
no lloró cuando salió del vientre de su madre.
Era sano, fuerte y bello como ella.
Durmió plácidamente en los brazos de la reina mientras ésta le decía a la comadrona:

Este es mi hijo, mi tesoro,
el príncipe perfecto para su reino.
No deseo ningún mal para él.

No quiero que el llanto hiera su cara,
ni que el hambre le llegue jamás.
Que el duro frío de la noche no le haga temblar,
ni que el calor del desierto le haga llorar.

Que ninguna enfermedad roce su cuerpo,
y que ningún amor le parta el corazón.
Que nadie nunca le haga daño,
y que tenga una muerte digna y sin dolor.

Al caer la noche el príncipe apareció repentinamente muerto.
Los sollozos de la reina no cesaron jamás.
La comadrona acariciaba a la pobre madre, tratando de consolarla:
Mi señora, no lloréis… -Dijo la esclava.
Los dioses os han bendecido, vuestro hijo está donde queríais.